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viernes, 15 de octubre de 2010

JUAN B. GILL AGUINAGA - LA PRIMERA FALSIFICACIÓN DE BILLETES PARAGUAYOS / REVISTA Nº 1 del INSTITUTO DE NUMISMÁTICA Y ANTIGÜEDADES DEL PARAGUAY.


LA PRIMERA FALSIFICACIÓN DE BILLETES PARAGUAYOS
(Enlace a datos biográficos y datos
en la GALERÍA DE LETRAS DEL
REVISTA Nº 1 del
INSTITUTO DE NUMISMÁTICA Y ANTIGÜEDADES
DEL PARAGUAY.
Asunción – Paraguay
1971 (10 páginas)


En nuestro artículo sobre "LA JUNTA SUPERIOR GUBERNATIVA Y LA COMPRA DE LA PRIMERA IMPRENTA", decíamos: "El gobierno de Don Carlos Antonio López, encargó la adquisición de una imprenta hacia 1859, al ciudadano español BENITO HORTELANO, librero y editor, radicado en Buenos Aires, quien cumplió el encargo. Hortelano fue quien falsificó los billetes paraguayos de tres pesos, en combinación con JUAN MORENO y JOSÉ MARÍA GONZÁLEZ, también españoles"..
Hoy nos referimos a los documentos que prueban, la primera falsificación de billetes paraguayos, por el librero y editor BENITO HORTELANO.
Benito Hortelano, arribó a Buenos Aires en 1850, dos años antes de la caída de Rosas; hombre díscolo, hábil, capaz y sin escrúpulos. De su patria, España, pasó emigrado a Francia, luego del fracaso de un movimiento revolucionario en el cual tomára parte.
Llegado a Buenos Aires, se estableció con una librería en "la Recova Nueva", donde también tenía instalada su imprenta, y cuenta él mismo, que tenía consocios en el negocio. Llegó a editar revistas, periódicos y libros, entre ellos, LA ILUSTRACIÓN ARGENTINA, EL AGENTE COMERCIAL DEL PLATA, LA AVISPA, EL ESPAÑOL, etc.
Además trajo a la Argentina, Compañías Dramáticas Españolas, organizó la primera Asociación Española de Socorros Mutuos. Conoció de cerca a los principales hombres de la época de Rosas y del régimen que sucedió a éste; llegó a hacer fortuna, pero también tuvo reveses económicos. El mismo decía ser "un hombre de pueblo, francote, emprendedor y progresista". Murió en 1871, en la ciudad de Buenos Aires. En 1936, se publicaron en Madrid sus Memorias.
Relata Hortelano, que fue grande la sorpresa, cuando se supo en Buenos Aires, el pronunciamiento de Urquiza. Aún no se había dado la noticia de la rebelión cuando una noche le mandaron un Decreto para publicar en el Diario que editaba su imprenta, "notando que venía aumentado el LEMA", con el de "Muera el loco, traidor, salvaje unitario Urquiza!". Ocurriendosele imprimir aquella misma noche, nuevas divisas con el agregado de "MUERA URQUIZA", con la seguridad que el público se precipitaría a comprarles al día siguiente.
Dice el mismo, "fui un imbécil en participar a mis socios la idea, quienes naturalmente comprendieron la importancia de ella, y enseguida unos se pusieron a hacer el molde, otros el anuncio y yo salí a comprar todas las cintas que encontraba en plaza. A las doce de la noche había adquirido miles de varas cintas".
Al día siguiente la gente se agrupaba ante la librería, estando "invadida la Recova Nueva por los furiosos federales, que no tenían tiempo para arrancarse la vieja divisa y colocarse la nueva. Fui un imbécil, como siempre, dar participación a mis socios" Desde ese día, todas las reparticiones públicas y privadas, hacían grandes demostraciones de adhesión a Rosas, inclusive los teatros preparaban funciones patrióticas, llegando el entusiasmo al colmo; "muchos federales, como Lorenzo y Enrique Torres, el Doctor Gondra y otros muchos pronunciaron discursos, pidiendo sangre, exterminio, etc. A la salida del teatro, Manuelita Rosas, fue conducida en su coche, sacando los caballos y tirando de él los "Patriotas Federales"; recordando Hortelano, 'haber visto estirar el coche, al Doctor Agrelo, Rufino de Elizalde, Rosendo Laberden, Toro, Pareja y otros muchos, yo entre ellos, dice, empujé la rueda derecha". Hortelano agrega: "Que hubieron muchos otros Federales que tiraron el carro, que entonces no los conocía y que hoy son muy Unitarios", ocupando altos cargos públicos y privados en la actualidad.
Sigue relatando Hortelano, que al día siguiente de Caseros, entraron a la plaza de la Victoria juntos el General Mansilla y el Coronel Virasoro Y que, "teniendo colocado frente a su librería divisas que decían: Viva la Confederación Argentina -¡Mueran los salvajes Unitarios!- ¡Muera el loco traidor salvaje Unitario Urquiza! Temiendo venganzas, con miedo y precipitación, descolgué las divisas, ayudado de amigos y dependientes y mientras tanto, su dependiente Federico Llosa, tiraba al lugar excusado, gran cantidad de divisas, temeroso de comprometerse".
Buenos Aires quedó abandonada de sus guardias; comenzaron a llegar las gentes de los arrabales, más los dispersos del Ejército de Rosas y algunos soldados de Urquiza, quienes se lanzaron a las calles del centro al saqueo, primero de las platerías, y luego el saqueo se hizo general, hasta llegar el espanto a apoderarse de todos. Pero "los soldados Norteamericanos, de la guardia del Consulado, acometieron a los ladrones, dejando tendidos a dos, viendo lo cual los vecinos extranjeros, se armaron y se lanzaron a la calle, entre ellos Hortelano, en persecución de los ladrones".
Recién a las dos de la tarde, un Batallón del Ejército vino a colocarse frente al Cabildo, dando auxilio a la población. Se constituyó una Comisión Militar de orden de Urquiza; la misma "juzgaba en el acto a los presos traídos por los ciudadanos y encontrándolos culpables, eran pasados por las armas en el acto en el patio de la Cárcel", tranquilizándose la población con esta medida y, "calculándose en 500 las personas, que murieron en las calles y fusilados" (1).
En la tarde del mismo 4 de Febrero, salió el Obispo acompañado de tres comerciantes, al campamento de Urquiza en Palermo, y al día siguiente fue nombrado Gobernador Interino Don Vicente Lopez, formando su Ministerio con los Señores Valentín Alsina, Fidel López y Doctor Gorostiaga.




ESTE  EJEMPLAR ES UNO DE LOS BILLETES SECUESTRADOS
POR LA POLICÍA DE BUENOS AIRES,
A PEDIDO DEL GOBIERNO PARAGUAYO.

.
II
El gobierno de Don Carlos Antonio López, encargó al ciudadano español BENITO HORTELANO, radicado en Buenos Aires, la adquisición de una imprenta en esa ciudad, cumpliendo este la comisión.
Denunciado al gobierno la aparición de billetes falsos de a tres pesos, y concluidas las investigaciones dispuestas, que vinieron a confirmar la falsificación, llegandose a descubrir a los culpables del hecho, el Presidente de la República expide dos Decretos, fechados el 1° de Junio de 1860 (2).
En el primero se expone: Por Decreto del 7 de Marzo de ese año, el billete de tres pesos, por haber falsificado en Buenos Aires el español Benito Hortelano, en acuerdo con el español Juan Moreno, de Asunción, que introdujo y puso en circulación en la República esos billetes falsos, valiéndose de su paisano José María González, que los ha numerado y falsificado las firmas y rubricas de los ciudadanos paraguayos, que han suscrito los billetes de la emisión del Tesoro Nacional.
Por cuya razón el Tesoro Nacional emitirá nuevos billetes, distintos a los anteriores, en una emisión de 900.000 pesos, en billetes de medio, uno, dos y cuatro reales; y en billetes de uno, dos y tres pesos, por las siguientes cantidades: 10.000 pesos para billetes de medio real; 25.000 pesos para los billetes de un real; 50.000 pesos para los billetes de dos reales y 100.000 pesos en billetes de cuatro reales; 415.000 pesos en billetes de uno y dos pesos por mitad y 300.000 pesos en billetes de tres pesos, sumando así el total de las siete partidas 900.000 pesos.
Que los billetes a emitir por el anterior párrafo, llevarán el sello de hacienda en la parte superior; a la derecha estampada la rúbrica del Gobierno Nacional y en la inferior, las firmas y rúbricas originales, de los ciudadanos autorizados por el presente Decreto, para la habilitación de los billetes.
Los billetes de a real y medio real, llevarán la rúbrica del Gobierno Nacional y del Colector General.
Mientras que los billetes de dos reales, serán numerados, firmados y rubricados por los ciudadanos Elías Ortellado y Antonio Irala; los de a cuatro reales, por los ciudadanos Matías Perina y Juan Estevan Molina; los de a un peso por Benigno González y Feliz  Larrosa; los de a dos pesos por Miguel Berges y Agustín Trigo; mientras que los de a tres pesos, serán firmados por los ciudadanos José Falcon y Manuel Ferriol.
Se dispone además, que continuará la circulación de los billetes de a dos y un pesos, y de a cuatro, dos, uno y medio reales, hasta otra disposición.
Terminaba el Decreto, expresando lo siguiente: Y para que llegue a noticia de todos, publíquese y circúlese en la forma acostumbrada.
Y al final, en manuscrito de la época: "Archívese en el juzgado de Paz de Luque, precediendo su publicación". En cuanto el segundo Decreto, dado en la misma fecha que el anterior, decía:
Que el Decreto del 7 de Marzo, mandaba recoger de la circulación el billete nacional de tres pesos y el falsificado de la misma clase, fabricado en la ciudad de Buenos Aires, por el español Benito Hortelano, de acuerdo con el también español Juan Moreno, del comercio de Asunción, el cual introdujo en la República dichos billetes poniendo en circulación, numerados por su paisano José María González, falsificador de las firmas y rúbricas de los ciudadanos paraguayos, suscritores de los mencionados billetes de la emisión del Tesoro Nacional.
Haciéndose saber, además, que la comisión nombrada para el recibo y clasificación, de los billetes de a tres pesos, ha dado cuenta de haber finalizado y cerrado su diligencia.
Se disponía en. consecuencia, que el Encargado del despacho del papel moneda, ciudadano Juan Gregorio Valle, habiéndose recibido de los billetes de a tres pesos, del nuevo cuño pagará con ellos, desde el 1° de Agosto próximo, por cuenta del Tesoro Nacional, los billetes suprimidos de a tres pesos, y los billetes falsos de la misma clase, por cuenta del producto de los bienes del falsificador Juan Moreno, que se han puesto en administración, previniendose que verificará los retornos, primeramente al Ejército Nacional, y enseguida a los habitantes de las seis Parroquias de Asunción, con arreglo a las listas nominales del cuaderno de recibo.
Expresandose luego, que evacuada la comisión del anterior párrafo, el Comisionado hará llegar sus avisos a los Comandantes de las Villas, y a los jueces de Paz de las de más jurisdicciones de la República, para que acudan a recibir sus indemnizaciones, a fin de evitar se agolpen a embarazar el despacho de su comisión.
Finalmente expresaba el Decreto, que para llegar a noticias de todos, debería publicar y circular en la forma acostumbrada, fechado en Asunción, al igual que el anterior Decreto, el 1° de Junio de 1860
A continuación leemos el manuscrito de la época: "Archívese en el juzgado de Paz de Luque; precediendo su publicación".
Poseemos en nuestra colección numismática, tres billetes de a tres pesos, todos sin firmas; de los tres uno con la palabra "falso", en manuscrito de la época y otro con el sello de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, de la época, que dice: "Departamento General de Policía - Buenos Aires" (3). Este último ejemplar es uno de los billetes secuestrados, por la Policía de Buenos Aires, a pedido del Gobierno paraguayo. Hasta hoy, no hemos visto otros ejemplares de estos billetes, en las colecciones que conocemos.

Tales son los datos que hemos podido recoger, sobre el falsificador y la primera falsificación de billetes paraguayos.

NOTAS:
1. Datos obtenidos mediante la gentileza del Doctor Juan Carlos Ocampo, Director Honorario del Museo "Amancio Alcorta", de la, ciudad de Moreno:
a) ESTAMPAS DEL PASADO - José L. Eusaniche;
b) GRAN ENCICLOPEDIA ARGENTINA - Diego A. de Santillán;
c) Homenaje a Rosas en 1351 y al día siguiente de Caseros B. Hortelano.
2. Originales de ambos Decretos en maestro archivo, impresos en la imprenta Nacional.
3. En nuestra Colección  Numismática los tres billetes



AÑO 1856

VALOR­: TRES PESOS

CATALOGACIÓN­: MC7

DIMENSIÓN: 16.5 X 12.6 CM.

COLOR: NEGRO Y BLANCO

RÚBRICA: DON CARLOS ANTONIO LÓPEZ

FIRMAS: MANUEL FERRIOL – SATURNINO BEDOYA

DECRETO: 13 DE FEBRERO DE 1856

EMITIDO: TESORO NACIONAL

IMPRESO: IMPRENTA DEL ESTADO

(Fuente: BILLETES DEL PARAGUAY por MIGUEL ANGEL PRATT MAYANS y CARLOS A. PUSINERI S.  © MIGUEL PRATT, Asunción-Paraguay, 2008 (2da. Edición), 262 páginas , Sitio web: www.monedasdeparaguay.com ).


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